La nicotina a través de los parches y los chicles es una de las opciones dentro del Programa de Deshabitualización Tabáquica de los pacientes ingresados que son fumadores.
A parte de esto, se encuentra el «Bupropiom» -es un antidepresivo que tiene efectos favorecedores, aunque hoy en día se utiliza para ayudar a dejar de fumar-y la «Veraniclina». La peculiaridad de estos medicamentos es que «se necesita una semana de tratamiento», comentó Francisco Ortega Ruiz, Jefe de la Unidad de deshabitualización tabáquica del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, es decir, se empieza a notar el efecto inmediatamente, pero el paciente debe seguir fumando desde la primera semana que empieza a tomarlos, «él mismo dejará de fumar por el efecto del tratamiento», manifestó Ortega.